Ginebra, Suiza – Agosto 2025
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una advertencia urgente ante el resurgimiento global del virus chikungunya, una enfermedad transmitida por mosquitos que, aunque no suele ser mortal, puede generar dolor incapacitante durante semanas, meses o incluso años. El nuevo brote ha comenzado a propagarse rápidamente por África, Asia, América Latina y algunas regiones de Europa, generando gran preocupación entre las autoridades sanitarias internacionales.

¿Qué es el chikungunya y por qué preocupa tanto?
El chikungunya es una enfermedad viral transmitida por la picadura de mosquitos infectados, principalmente del tipo Aedes aegypti y Aedes albopictus, los mismos que también transmiten el dengue y el zika. Una vez infectada, la persona puede presentar síntomas como:
- Fiebre muy alta y repentina
- Dolor intenso en las articulaciones
- Cansancio extremo
- Dolor muscular
- Sarpullido en la piel
- Dolor de cabeza y náuseas
Aunque rara vez causa la muerte, el chikungunya puede dejar secuelas dolorosas, especialmente en adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y mujeres embarazadas. En muchos casos, el dolor en las articulaciones persiste por meses o años, lo que afecta la calidad de vida de millones.
Un brote que recuerda viejas pesadillas
El nuevo brote comenzó a tomar fuerza en La Réunion (territorio francés en el Océano Índico), donde se han registrado más de 47.000 casos y una docena de muertes en menos de un año. En paralelo, el virus ha reaparecido en Mayotte, Madagascar, Kenia, Somalia, India, Pakistán y Sri Lanka.
En América Latina, más de 220.000 casos han sido reportados en lo que va del año, siendo Brasil el país con mayor número de contagios. A esto se suman países como Colombia, Paraguay, Perú y El Salvador.
Europa, aunque tradicionalmente menos expuesta, ya reporta casos autóctonos, es decir, personas que se infectaron dentro del continente. Francia, Italia y España han activado protocolos de vigilancia, y se confirmó un caso local en la localidad fronteriza de Hendaia, en el País Vasco, lo que ha motivado acciones de prevención urgente en toda la región.
¿Por qué se está propagando ahora?
Existen varios factores que explican la rápida expansión del virus:
- Cambio climático: el aumento de las temperaturas y lluvias en regiones templadas ha permitido que el mosquito transmisor se reproduzca en zonas donde antes no sobrevivía.
- Viajes internacionales: el mundo hiperconectado de hoy facilita que personas infectadas lleven el virus de un país a otro sin saberlo.
- Falta de inmunidad poblacional: al tratarse de un virus que no circula habitualmente en ciertas regiones, las personas no tienen defensas previas.
- Debilidad en el control de vectores: en muchas ciudades aún no se han implementado campañas de eliminación de criaderos ni fumigaciones efectivas.
¿Hay vacuna o tratamiento?
Actualmente no existe un tratamiento específico para curar el chikungunya. El abordaje médico se basa en aliviar los síntomas, especialmente el dolor articular y la fiebre.
En cuanto a vacunas, hay dos candidatas que han recibido autorización:
- Ixchiq – Aprobada en EE.UU. y Europa, pero suspendida en adultos mayores por posibles efectos secundarios graves como trastornos neurológicos y cardíacos.
- Vimkunya – Autorizada en 2025 con tecnología recombinante, pero aún en distribución limitada.
¿Qué podemos hacer?
La OMS insiste en que la prevención es la mejor herramienta para detener la expansión del virus. Las principales medidas incluyen:
- Eliminar agua estancada (cubetas, floreros, neumáticos) donde se reproducen los mosquitos
- Usar repelente en la piel expuesta
- Dormir con mosquitero, especialmente bebés y ancianos
- Utilizar ropa que cubra brazos y piernas
- Informar a las autoridades sanitarias en caso de fiebre y erupciones repentinas
Además, varias ciudades han comenzado a implementar el uso de apps comunitarias como Mosquito Alert para reportar criaderos y avistamientos de mosquitos transmisores.
Lo que está en juego
- Más de 5.600 millones de personas viven en zonas donde el mosquito transmisor puede establecerse.
- Si no se contiene, este brote puede alcanzar niveles pandémicos regionales, afectando tanto la salud pública como las economías locales.
- La combinación de cambio climático, urbanización descontrolada y debilidad sanitaria ha creado un ambiente perfecto para este tipo de virus.
Conclusión
El chikungunya no es nuevo, pero ha vuelto más fuerte y más amplio que nunca. La OMS considera que los países deben actuar ahora, antes de que el virus se convierta en un problema mayor.
No se trata solo de una enfermedad tropical lejana. Hoy, gracias al clima cambiante y la movilidad global, todos estamos en riesgo.